No sé vosotros, pero yo a eso lo llamo CENSURA y no saber encajar una crítica poco favorable. En fin, al contrario de lo que opina la Guía Michelín, en lo que a mi respecta, le cuelgo la etiqueta de SITIO A EVITAR POR FJREDONDO.
Sorprende que una ciudad con una oferta gastronómica tan rica como Sevilla tan sólo cuente con un restaurante “premiado” con una estrella de esa Biblia del Gourmet que es la Guía Michelín y que hasta el 2009 en el que Abantal obtuvo este reconocimiento, no contase con ninguno. Hasta allí me desplacé hace unos días y aproveché mi estancia para probar este restaurante del cual sólo había leído y escuchado de primera mano buenas referencias y que, tras mi experiencia, yo calificaría con una palabra:
DECEPCIÓN