Sin duda, leer “la letra pequeña” es recomendable, pero ¿quién tiene la paciencia para leerla?
El otro día aprovechando que tenía que hacer unas gestiones por el centro de Madrid tenía en mente aprovechar para desayunar “como un señor” en la Mallorquina, la emblemática cafetería pastelería situada en la Puerta del Sol.
Sin embargo, unos metros antes, en la calle Mayor, un restaurante italiano llamó mi atención. Un cartel ofertaba un desayuno de café, croissant relleno y zumo por 2,70 euros. Una foto de un delicioso café capuchino en taza grande, un croissant suculento y un enorme vaso de zumo presidían el cartel.
Total que me dejé llevar por la publicidad y entré en la cafetería italiana. Sin embargo, reconozco que no leí “la letra pequeña”.
• Lleva calzado cómodo para caminar por las calles de Lisboa. Si quieres caminar por algunas zonas del centro histórico tendrás que subir bastantes cuestas, por lo que es recomendable ir cómodo. Absolutamente prohibidos los tacones. El adoquinado de Lisboa está hecho, como es tradición en Portugal, con piedras pequeñas, que son ideales para levantarse y para meter el tacón en los huecos entre piedra y piedra.
• El horario de las grandes superficies comerciales es parecido al de España, pero los pequeños comercios suelen cerrar a las 19.00h.
• En Lisboa es interesante hacerse con la guía gratuita Follow me Lisboa, editada en castellano, que se distribuyen en hoteles, oficinas de turismo, etc. En ella se encuentran información actualizada de horarios de museos y monumentos, forma de llegar a ellos y también el calendario de los eventos relevantes que tienen lugar en la ciudad.
• El mejor camino entre dos puntos no siempre es la línea recta. Algo a tener en cuenta camino al Castillo. Lo más seguro es tomar la calle por la que sube el tranvía 28 o alguna de sus paralelas. Si te pierdes por Alfama no hay ningún problema, incluso merece la pena perderse a propósito, pero el que se meta demasiado a la aventura y se encuentre en mitad de barrios como el de la Mouraria, puede acabar pasando un mal rato.
• Si llegas en coche desde España, pon gasolina antes de llegar a la frontera. Es bastante más barata en España que en Portugal (unos 20 céntimos por litro).
• Los portugueses son conductores bastante respetuosos dentro de la ciudad, pero no tanto en las carreteras. Respeta al máximo las normas de circulación y sé especialmente cuidadoso en la carretera. Porque no te van a perdonar las multas por ser extranjero, más bien todo lo contrario.
Al ir a cenar a un restaurante en Portugal, cuidado con los platos que hay o ponen sobre la mesa antes de comenzar la comida, una costumbre que los portugueses llaman “Petiscos” o “Cuberto”. Estas entradas del tipo queso, croquetas, aceitunas, mantequilla o patés NO son un detalle de la casa sino que se pagan, a veces incluso más caras que la propia comida. Es un error típico de los visitantes españoles.
A mayor categoría del restaurante, mayor cantidad y calidad de entrantes. El turista novato cuando ve eso, cree que el portugués es muy hospitalario y le pone esos entrantes como obsequio/gentileza de la casa. Como la comida tarda en llegar se lo come todo y cuando llega la factura… llega la bonita sorpresa: el obsequio de la casa sale por un pico. Suponiendo que te comas todo, echad cuentas: queso (4€) + mantequilla (1€) + paté de sardinhas (2€) + aceitunas (2 €) + croqueta (2€) …. Total 11 euros la broma. Y ahora que te los has zampado, a ver cómo te quejas de que no los has pedido.
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